domingo, noviembre 22, 2009

Ya

Ya mi musa se fue con profundo dolor
¿Era mi amor?,
No lo sé
Revolotean el alma antes de partir

Ya se fue y no hay abatimiento,
no hubo destrucción sólo pasión
Nadie dejó,
la veré algún día con nuevo traje
con nuevos brillos, lejos de estas tierras

Le diré, hola cariño, ¿me recuerdas?
Fui yo, aquel quien te enseñó
y tú quien me partió el corazón.
En ramalazos quebraderos, mirando como todo se hace fugaz
Hasta los te quiero son desazón

Cuando se va alguien que uno ha querido
es como si se dejara de querer parte de uno mismo,
pero no hay remedio para estas situaciones
Se fue y salió con un destilarte adiós

Recuerdos, enredos, no, no los hay
Los poetas somos libres y volvemos al asunto original
Si es Dios es Dios, si no lo es, habrá otra inspiración
y las musas de nuevo aparecerán quizá por obra de ese Señor

Despuntado todo tiempo pasado
propicio como el hoy, desordenado en parte por el sufrimiento
Florecerán de nuevo los rosales con más esplendor
Yacerán los olvidos en su desesperación
y habrá de nuevo muchos seres y cosas por mirar

Así como todo cambia, el poeta lo hará,
creación es vida, inmarcesible de voluntad férrea
etérea o terrenal regresará y no agonizará la inspiración
Fenece solo la época, lo que nos rodea, sino muriera todo

Pues, seguiremos abiertos, algo maltrechos
con emoción tronada pero imperturbable;
hasta la vista bella flor, que yo también me voy
sabes mi nombre: Francisco Alarcón

domingo, septiembre 13, 2009

Infierno

Somos cualquier cosa menos seres,
en este infierno,
en este sobrado,
así nos tratan, como quieren

Nos mienten,
nos apabullan,
no hay redención material,
no hay iniciativa cierta,
no hay mente que piense,
ni cuerpo dispuesto a morir,
somos terreno fértil para la opresión
No hay clamor que despierte


Sólo miseria, muerte y consternación
El Dios de los pobres desapareció
trocado en un señor sin fueros
terco como un animal cruel
.
Haciendo lo que le viene en ganas,
casi tan poderosos como la naturaleza
para obra de las desgracias
Helo ahí, como retumba cual si fuera el propio Mefistófeles
por desidia del “Señor”.

Francisco Alarcón

domingo, septiembre 06, 2009

Claroscuro

Suerte de vida que me arrastra
por caminos diversos, laderas desbarrancadas
cosas que son y ocurren en otoñales afectos
días nuevos que me retraen de la enemistad

De niño con o sin simpatías anduve
caminé todas las vías con pasión,
Disfruté los esplendores del tesoro
y la degradante ausencia en realidades inversas

Pude de todo, porque la vida es todo
Olvido para la desesperanza, para el pasado malo,
para la resurrección de los amores, para los disparates,
conjunto de percepciones disímiles,
que al final terminan siendo nuestra existencia
sin poder borrar ni un paso de lo ocurrido

Así vamos creyendo enmendarnos cotidianamente,
dejando atrás lo protervo como las Marías
¡Qué va! somos un sólo ente y los perdones sólo nos acarician,
en algunos momentos para decirnos que si o que no

No pienses que el orbe absuelve mientras haya gente
No pienses que el albedrío es libre mientras haya seres,
no vamos solos a ninguna parte, te ven, te admiran o te borran
Aunque no hablen porque ya no hace falta ese talante

¿Desilusiones o amores?
Prefiero los últimos que me dan la savia
Son el pan que consumimos para existir
Son los salvavidas frente a la indolencia,
están allí aunque la muerte no te yerga
porque fuiste únicamente uno en este mundo que no exime

Adentro estoy, me asomo de vez cuando para ver la luz
Distingo lo que quiero, hacerlo no me cuesta nada,
lo absuelve hasta la corte celestial
aunque las puniciones terrenales hayan impuesto sus penas

Pasajes que no pasan, no terminan
Sigue el dolor que con honra llevamos,
pareciera que ya no vivimos en estos sombríos lugares
pero estamos aquí, viendo, oyendo y quizás muriendo

Francisco Alarcón