sábado, julio 04, 2009

Sencillo amor

Cuando se acaricia a la mujer amada,
en suave piel se deslizan las manos
Cuerpo andante de seducción
natural empieza todo

Besos de dragones sin emanaciones de fuego,
bocas que se comunican sin hablarse
que transmiten el calor del instante,
en el sitio que sea de buena disposición
Así soy, así somos frágiles ante los deseos

El cuerpo va en comunicación con el pensamiento
Te quiero, estoy, te toco, me excito porque vivo
de tus hermosos detalles sin sedas ni encajes
Desnuda el alma, desnudo el corazón

Arrebújame en tus brazos,
dame calor como cuando era niño,
dime lo que sientes, soy lo que quieras
Son momentos eternos para la existencia

Francisco Alarcón

miércoles, junio 24, 2009

Hace poco

Ayer me mirabas como quien creías era
hoy me ves como quien soy,
no sé cuál será la diferencia
¿Cambiaron tus valles amorosos?

Si somos lo que los demás quieren,
o realmente lo que ven
A veces si, otras veces no
Cuando nos aproximamos a la decencia
somos una realidad

El mismo que el amor vierte en probidad
El mismo que el sueño revela
El mismo que tu amor desespera
El mismo que tu pasión acaricia

Gracias por verme como soy
sin arrogancias ni afectaciones
Te retribuyo ese amor
descubriéndote tal cual eres hado de mi ventura

Francisco Alarcón

domingo, junio 21, 2009

Así fue

Zona en el desierto de mi rincón onírico
llegaste de día sin sombras ni estío,
buscando la luz salvadora
de tus ambiguas fantasías

Te toqué una dos… muchas veces
No tenías delirios de víctima sino de vida
Querías alborozar el mundo
en mi compañía

Vueltas tras vueltas se dieron
en tu intento liberador,
llegó la hora de aprehender el camino
Cuando el suelo se abría
sus grietas descomunales eran las tuyas y las mías

No hallamos el rumbo
la sinfonía musical no sonaba
Tañía el ruido real
y te asustaste con él
No fue mi vida la que partió

Así fue como el suelo te estremeció
Te rodó hacia el lugar de donde habías venido,
dándote la paz que augura el silencio
Te dio algo y se llevó todo, regresaste a tu esquina
de luz, de enojo, de gracia y recuerdos.

Francisco Alarcón